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Nos encontramos en: - Asociación Caballeros y Damas de la Hispanidad Caballeros y Damas de la Hispanidad - Isabel la Católica descubridora y evangelizadora de América

Asociación de Caballeros y Damas de la Hispanidad


Isabel la Católica descubridora y evangelizadora de América.

Hablar de Isabel la Católica es hablar necesariamente de la España que llegó a Cardenal Darío Castrollón HoyosAmérica, de la mentalidad y el talante que se encontró con los pueblos del Nuevo Continente y afrontó la tarea evangelizadora...

De Isabel la Católica nos interesa su obra, pero nos interesa, sobre todo, el espíritu que la alentaba. Nos interesa la mujer que dio vida al mayor y más importante proyecto de evangelización que ha conocido la historia humana, después de la predicación apostólica. Queremos asomarnos al interior de esta mujer, orgullo de España, verdadera paladina de su época y entusiasta promotora del evangelio y, para ello hace falta conocer su fondo humanístico, su filosofía política y su talante misionero.

Pero antes de meternos en la introspección de un espíritu de esta magnitud es necesaria una catarsis histórica. Hay que despojarse de muchos falsos prejuicios para ir de verdad al fondo de esta mujer que no en vano es conocida con el apelativo de "la católica".

...Isabel fue una reina humanista que con su humanismo cristiano marcó profundamente el pensamiento español que llegó a las Españas de allende el Atlántico.

Fue la primera que en España estableció en un documento tan solemne como su testamento, la raíz de la que surgirá el árbol de los derechos humanos.

Fue ella también quien tomo un día el Santuario extremeño de Guadalupe, la decisión que dará lugar a la ley general que erradicaba la servidumbre en cualquiera de sus formas. Así establecía una equivalencia jurídica entre el hecho de ser súbdito del reino y ser libre.

Ciertamente, no es todavía una abolición formal de la esclavitud, pues los esclavos eran considerados técnicamente como "mercancías" venida de fuera sobre la que no se podía legislar porque no se ejercía soberanía sobre ella, pero esto no constituyó un obstáculo para que la Reina promoviese la liberación de los esclavos individualmente y actuase con toda su autoridad contra la esclavitud que se comenzaba a implantar en el Nuevo Mundo.

Efectivamente, en el momento del descubrimiento de América, los cristianos se creían con derecho a esclavizar a los musulmanes y éstos con el suyo a esclavizar a los cristianos. Era la mentalidad propia de una época que vivía en el feudalismo y aceptaba como normal la servidumbre de la gleba, o lo que es lo mismo, campesinos que se vendían y adquirían junto con la tierra. No era propiamente una esclavitud, pero el hecho es que el siervo estaba vinculado al suelo que trabajaba. Esta mentalidad explica que en 1493, Cristóbal Colón refiriera a los Reyes Católicos que su descubrimiento podría proporcionarles oro, especias, algodón y "esclavos cuantos mandaran cargar y serán de idólatras".

Así, siendo coherente con estas promesas, envió a Castilla varios grupos de nativos en calidad de esclavos. También gracias a Fray Bartolomé de las Casas, sabemos que en 1495 viajaron a España más de 500 indios hechos esclavos y en 1498 llegaron a España cinco navíos más "cargado de indios hechos esclavos". Enfrentándose a este ambiente esclavista, y según nos refiere Las Casas, la Reina Isabel, al tener noticia de la conducta de Cristóbal Colón, exclamó: ¿que poder tiene el almirante para dar a nadie mis vasallos?" Efectivamente, la Reina no solo no había autorizado a Colón a esclavizar a los nativos, sino que en 1499 ordenó a los franciscanos que se embarcaban hacia América que pusiesen en libertad a todos los indígenas esclavos hasta entonces. Y los franciscanos, además de liberar a esos indios, eran portadores de una cédula real que prohibía en adelante practicar la esclavitud...

Isabel fue una mujer inclinada siempre a la clemencia, que no quiso tomar represalias tras la guerra de sucesión, buscadora incansable de la paz...; mujer refinada y de gustos exquisitos a la que le gustaban las buenas ropas, las obras de arte y los libros... Fernando del Pulgar nos dice que la Reina "hablaba muy bien, y era de tan excelente ingenio que, en común de tantos y tan arduos negocios como tenía en la gobernación de sus Reinos, se dio al trabajo de aprender letras latinas, y alcanzo en tiempo de un año saber en ellas tanto que entendía cualquier habla o escritura latina"... Además hay múltiples testimonios de Luis Vives, de Erasmo, de Jerónimo Münzer, que atestiguan lo cuidado y exquisito de la formación que la reina ofrecía a sus hijos, de su cercanía y cuidado por que fuese una educación que abarcase todas las esferas de la vida humana.

Desde 1477 eximió de impuestos a los impresores de libros, promovió la instrucción pública, y la civilización d su pueblo. Promovió las ramas más sutiles del saber humano y creo un florecimiento de las letras y las artes que sentó las bases del Siglo de Oro español.

El propio Erasmo lo recoge en una carta a Francisco de Vergara: "vosotros -dice, refiriéndose a los vasallos de la Reina Isabel- después de Dios, debéis esta fortuna (el florecimiento de las artes y las letras) a Isabel, la más laudable de las Reinas, al difunto cardenal Francisco Jiménez de Cisneros, a Alfonso Fonseca, actual arzobispo de Toledo, y a algunas eminentes personalidades parecidas si las hay, cuya autoridad ampara y cuya bondad alienta y fomenta las buenas letras"...

Seguramente su mayor influjo hacia la posteridad se encuentra en su filosofía política y en la reforma del clero... Todo ello fue providencial para la evangelización de América y el fortalecimiento de la Iglesia, que pudo así hacer frente al posterior influjo del protestantismo. Se puede afirmar que esta eclosión cultural impulsada por la Reina Isabel configuró in modelo de nación, que estará marcado por un rico humanismo cristiano, como uno de sus grandes signos de identidad.

Soberana Católica... Baltasar de Castiglione, humanista, escritor y experto diplomático al servicio de los Papas, hombre imparcial en su juicio, dice de ella que "No ha habido en nuestro tiempo en el mundo más glorioso ejemplo de verdadera bondad, de grandeza de ánimo, de prudencia, de temor de Dios, de honestidad, de liberalidad y de toda virtud que esta reina" y se refiere a su gobierno como "una manera tan divina de gobernar".

No parece el lenguaje ponderado de un diplomático, sino el entusiasmo de un admirador incondicional, y esto es muy apreciable cuando el que lo escribe está considerado como uno de los hombres más hábiles en la política de aquel tiempo...

Su reinado sentó las bases de un estado moderno con un cambio de orientación respecto l predominio de la nobleza en relación con la distribución de las rentas nacionales y una intención efectiva de integración de los estamentos populares. Uno de los principios basilares de su gobierno fue la búsqueda dl bien común y el deseo de extender este principio cristiano del orden político y social a los pobladores aborígenes de América. Para ello tubo que enfrentarse a la doctrina de la esclavitud de los indígenas. Así, para el segundo viaje de Colón, los Reyes Católicos obligan a todos los que viajen en la armada de 1493 que traten "muy bien y amorosamente a los indios sin que les hagan enojo alguno" y que se "los honre mucho" así como que se castigue severamente a quien los traten mal...

...Los Reyes Católicos buscaron siempre integrar al indio en el orden de la sociedad y del estado, ejercieron su soberanía en el equilibrio entre la política de sujeción y la conciencia moral que la animaba y limitaba. En un ambiente difícil donde la realidad parecía imponerse por si misma, la Reina de Castilla dio una orientación moral a su concepción de la soberanía integrando al súbdito -el indio americano- en el sistema de poder, como garantía de su libertad.

A partir de la iniciativa de los Reyes Católicos, se constituyó el primer Estado moderno, Isabel y Fernando superan el voluntarismo medieval que hacía depender el poder del monarca únicamente de la voluntad de Dios, e impulsan otra concepción de la soberanía real. Hay "dos manera de mandar por potencia pública: la una con suprema e infinita superioridad sobre las leyes, magistrados y particulares: la otra, legítima, sujeta a las leyes y al principio, que es propia de los que tienen poder extraordinario de mandar durante su comisión". Los Reyes Católicos dieron toda su importancia a las leyes del estado, a las cortes y a los concejos regionales, y esto aparecerá muy claro al estudiar la expulsión de los judíos, y no ahorraron esfuerzos para que los indios americanos fueran considerados súbditos suyos, como los moradores de la Península Ibérica, buscando siempre la normalidad en el gobierno y la institucionalización civil y eclesiástica.

Para Isabel, según consta en su Testamento y Codicilo, la religión no es nunca un absoluto que da un valor intocable a sus actos de gobierno simplemente por ser actos de un rey, sino una limitación de poder, una obligación coercitiva que se impone moralmente y se acepta desde la fe. Aquí está la rotura con el voluntarismo medieval. La Reina Isabel concibe claramente que los ciudadanos de sus Reinos no son siervos, sino súbditos ligados a ella por una sujeción civil, muy distinta al vínculo de unión entre el siervo y el señor, y que ella debe perseguir siempre el bien común de aquellos a quienes gobierna. Para Isabel, los súbditos son hombres libres y en la mente del gobernante debe estar presente la búsqueda del bien común de la sociedad.

La forma de gobernar de la Reina queda plasmado en su Testamento, en el que manifiesta sus deseos de paz, su respeto a los derechos de sus súbditos, su interés por la justicia y su preocupación por tratar a todos en igualdad...

La primera misionera española del Nuevo Mundo. El retrato de la Reina Isabel, humanista y política creyente, sería incompleto sin considerar la empresa a la que la Reina de Castilla dedicó sus mejores esfuerzos: la evangelización del Nuevo Mundo...

Doña Isabel llegó al trono de Castilla en 1474, cuando se estaba desarrollando la evangelización de las Canarias. Este territorio, que estaba bajo su soberanía, se convirtió enseguida en un punto de atención para los ideales misioneros de la Reina. Por ello, decidió fundar un colegio de misioneros en Ondárroa que aseguró la doctrina de los misioneros que acudían a las islas afortunadas y sirvió de base para la formación de los futuros misioneros que llegaron a América. Curiosamente, la evangelización de Canarias planteó tres problemas que adelantaron lo que serían luego los conflictos surgidos en el Nuevo Mundo: el conflicto internacional no indiferente entre Castilla y Portugal, la cuestión de la libertad de los indígenas y la forma de evangelizar unida a la conquista del territorio. La línea de resolución que tomó Isabel constituirán las bases de la filosofía castellana adoptada en la evangelización de las Indias Occidentales.

Se puede decir que Canarias fue un preludio de América. En los dos casos, la evangelización se produce precedida por la conquista, pero no por ello la evangelización deja de ser pacífica. En las dos e dan las conversiones masivas y el número de mártires es insignificante. Y tanto en Canarias como en América, desde el inicio se produce una presencia institucional de la Iglesia en el establecimiento de la jerarquía eclesiástica...

...En la nota del 4 de enero de 1493, en el diario de abordo de Colón, durante su regreso a España después del primer viaje, se lee una reflexión en la que afirma que la Reina autorizó su partida para las tierras del Gran Can con el propósito de estudiar "la manera que se pudiera tener para la conversión de ellas a nuestra santa fe". El 30 de enero todavía en pleno viaje de regreso se lamenta de que nadie conociera la lengua indígena "por medio de la cual a esta gente se le dé a entender nuestra santa fe, como sus altezas desean". La misma reina, en el salvoconducto que entrega a Colón con fecha de 17 de abril de 1492, antes de su partida en el primer viaje deja constancia de que "enviamos a Colón con tres carabelas por el mar océano hacia las Indias por algunos asuntos que tocan al servicio de Dios y la expansión de la fe católica". En su Codicilo escrito en 1504, tres días antes de su muerte,reconoce que "al tiempo que nos fueron concedidas por la Santa Sede apostólica las islas y tierra firme del mar océano, descubiertas y por descubrir, nuestra principal intención fue, al tiempo que lo suplicamos al Señor Papa Alejandro VI..., de procurar inducir y traer los pueblos dellas y los convertir a nuestra santa fe católica".

Pero Isabel la Católica no se quedó solo en buenas intenciones, sino que éstas e concretaron en hechos y en medidas de gobierno muy inteligentes que hicieron posible la gran hazaña de la evangelización de los territorios que estaban bajo su dominio... El apoyo a la reforma de las órdenes religiosas españolas, ...el cuidado que ponía en la selección de los miembros que tomarían parte en las expediciones misioneras... Pero la corona no solo aportó esta capacidad para seleccionar los misioneros que le había otorgado el Papa, sino que además, financió el desplazamiento de los misioneros, desde su convento hasta su destino en América, más el transporte del equipaje, el vestuario, los libros, el utillaje, los enseres, y hasta el ajuar de dormir. Con el tiempo, este sistema inaugurado por los Reyes Católicos llevará al Nuevo Mundo 1068 expediciones desde 1493 hasta 1822, y en ellas irá un total de 16000 misioneros...

El esfuerzo misionero de Isabel y Fernando se vio premiado por la confianza de los Papas que, además de la bula d donación de 1493, les hicieron otras dos concesiones en 1501 y 1504...

Desde entonces, los misioneros dulcificaron la gigantesca empresa de la conquista que sin ellos se habría convertido en un maremágnun incontrolable. Hicieron de conciencia moral, evitaron muchas injusticias, frenaron atropellos, sembraron humanidad, conveniencia y amor en una sociedad naturalmente condenada a estar profundamente dividida. Se injertaron en los nuevos pueblos, aprendieron sus lenguas y elaboraron las primeras gramáticas y diccionarios, que todavía hoy siguen usándose. Crearon hospitales, colegios y universidades. Fueron hombres de su tiempo que actuaban , sí con sus defectos, pero movidos por el amor -en muchos casos heroico- a Dios y a los hombres. No buscaron sistemáticamente dinero, ni placer, ni poder, pues no cruzaron los mares movidos por las ansias de aventura para desafiar a la suerte y alcanzar un futuro mejor, sino para entregar un mensaje del que estaban profundamente convencidos porque antes de explicarlo a los demás había tocado sus corazones. Es verdad que también hubo algunos que sucumbieron a las tentaciones, pero la inmensa mayoría dejó su vida anónimamente en el servicio generoso a sus hermanos con la única satisfacción de saber que estaban correspondiendo al amor que Dios les había tenido. Y toda esa epopeya evangelizadora que discurrió paralela a la conquista tiene su causa en el celo de una mujer que amaba a Dios y a sus súbditos con el mismo corazón: Isabel la Católica.

De la conferencia pronunciada por el Sr. Cardenal Perfecto de la S. Congregación para el Clero, Cardenal Darío Castrillón Hoyos, en la Embajada de España ante la Santa Sede, en noviembre de 2002.

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